Nuestra principal misión es Evangelizar, concretizando la misión de la Iglesia en la universidad, mediante la vida comunitaria y sacramental, el diálogo fe-cultura, la formación humana integral a la luz de la fe, las acciones misioneras y de solidaridad cristiana.
Buscamos ser instrumentos de la Iglesia para que en la UC, cada persona se encuentre con Cristo, asumiendo un compromiso evangelizador que transforme la cultura.
La misión de una pastoral universitaria es ser Iglesia en la universidad. Es por eso que tiene el deber y desafío de permear todo el quehacer universitario con un sello católico, procurando que su identidad no quede únicamente en el nombre, sino que se pueda visualizar y vivir en cada lugar y actividad de la institución.
Una pastoral universitaria es la Iglesia en la universidad; forma parte de ella y está llamada a incorporarse a todas sus actividades. Por eso, es relevante que la manera de hacer pastoral tenga un estándar acorde a su misión, respondiendo a los desafíos y necesidades que tiene su comunidad.
Busca impulsar el espíritu solidario en la UC, a través de acciones concretas y de la formación integral, que respondan a la urgencia del Evangelio y la Doctrina Social de la Iglesia para comprender nuestra vida al servicio de los demás, especialmente de los más necesitados. Su objetivo es involucrar la vida de quienes participan y se comprometen con la solidaridad.
Desde sus inicios, la UC ha procurado formar integralmente a sus estudiantes, como parte fundamental del proyecto educativo, basándose en los principios cristianos y la visión de los distintos saberes, junto con promover la integridad académica. Para lograr esto, se hace necesario que toda la comunidad universitaria pueda estar comprometida y colaborar con este objetivo.
“Una universidad de excelencia, y especialmente de identidad católica, es aquella que se construye sobre la base de una comunidad diversa e inclusiva”7, es lo que plantea la UC con mucha fuerza en su Plan de Desarrollo 2020-2025, donde la Pastoral debe ser un actor clave en impulsar este desafío para los próximos años, generando espacios de encuentro y acogida para quienes forman parte de la comunidad universitaria.
Para proyectar nuestra Pastoral al futuro, es necesario generar una estructura y metodología de trabajo que nos permita desenvolvernos de manera más ordenada y eficiente, para gestionar de mejor forma nuestros recursos humanos y financieros, comprendiendo que, si tenemos una mejor gestión, podremos dedicar más tiempo para desarrollar nuestra labor, abordando las nuevas necesidades y desafíos.
La Pastoral UC está llamada a anunciar la Buena Noticia de Jesús, desde la Universidad, nacida del corazón de la Iglesia. Un anuncio con palabras y con gestos, con compromiso de vida, dejándose interpelar por la realidad.