Magnifica Humanitas: cómo habitar la revolución digital con sentido
A partir de la encíclica Magnifica Humanitas, el episodio invita a reflexionar sobre la libertad humana frente a los algoritmos y los intereses que moldean el desarrollo tecnológico. La conversación releva el llamado a no ser ingenuos frente a la inteligencia artificial, promoviendo un uso responsable orientado al bien común y la dignidad humana.
“Hoy, la era de la inteligencia digital o la era digital también nos ve enfrentados a una nueva forma de establecer relaciones”, señala el académico de la Facultad de Teología UC, Cristián Núñez, en un nuevo episodio de Diálogos, el podcast, donde analiza los desafíos que plantea la inteligencia artificial a la luz de la encíclica que lanzó hace unas semanas el Papa León XIV: Magnifica Humanitas. Desde esta perspectiva, el capítulo invita a asumir un rol activo y crítico frente a una tecnología que está transformando profundamente la vida humana.
Uno de los conceptos clave que atraviesa el episodio es el discernimiento ético. Para Núñez, el principal desafío no es rechazar la tecnología, sino aprender a usarla con responsabilidad, reconociendo sus límites y sus efectos.
“Estamos frente a un cambio epocal y no podemos dejarnos llevar así como si nada. El Papa dice cuidado, no seamos ingenuos y que esto fluya. Somos hombres y mujeres con conciencia y libertad que estamos llamados a usarla y a discernir éticamente”, plantea el académico.
Este llamado implica no delegar en los algoritmos decisiones que forman parte de la vida humana. Lejos de una neutralidad absoluta, estas herramientas responden a lógicas, intereses y contextos que deben ser examinados críticamente.
Algoritmos, poder y responsabilidad
Otro de los énfasis del capítulo es la advertencia sobre los riesgos asociados al uso indiscriminado de la inteligencia artificial, especialmente en relación con la concentración de poder y el manejo de datos.
Núñez advierte que “no debemos dejarnos llevar por los algoritmos y que sea una especie de veleta”, recordando que muchas de estas tecnologías están impulsadas por actores privados “que tienen intenciones que probablemente no sean las de reconstruir Jerusalén”.
En este sentido, el académico destaca que el discernimiento no solo corresponde a los individuos, sino también a las comunidades políticas y a las instituciones, que deben asumir un rol activo en la regulación y orientación ética del desarrollo tecnológico.
El episodio plantea un desafío exigente pero abierto a la esperanza: utilizar la inteligencia artificial como una herramienta al servicio de la dignidad humana, sin perder de vista la libertad, la conciencia y la responsabilidad que caracterizan la experiencia humana.
Te invitamos a escuchar el episodio completo en Spotify.