Cuasimodo UC: fe y tradición que llevan la Eucaristía a los hogares de Macul
Con 14 caballos y 13 bicicletas, la comitiva recorrió algunas cuadras de Macul llevando la comunión a quienes no pudieron ir a la Iglesia para Pascua de Resurrección. La actividad reunió a distintas unidades de la universidad junto a vecinos y autoridades locales para mantener viva esta tradición chilena.
“Es un gozo muy grande, muy profundo en el corazón, el poder llevar a Jesucristo a los hogares de tantas personas que realmente necesitan esa presencia”, señaló el Pbro. Jorge Merino, Capellán Mayor UC, en el marco de una nueva celebración de Cuasimodo organizada por la comunidad universitaria.
La UC celebró una nueva versión de la fiesta de Cuasimodo, una tradición religiosa chilena originada en el campo de la zona central del país. En esta instancia, representantes de la comunidad UC llevaron la Eucaristía -la comunión- a enfermos y personas mayores de la comuna de Macul, manteniendo viva una costumbre profundamente arraigada en la cultura chilena.

La actividad fue organizada por la Pastoral UC en conjunto con la Facultad de Agronomía y Sistemas Naturales, la Escuela de Medicina Veterinaria y la Dirección de Sustentabilidad UC. Además, contó con la colaboración del Conjunto Folclórico UC, la Municipalidad de Macul y Carabineros.
Como es tradición, los cuasimodistas acompañaron al sacerdote durante el recorrido, custodiando el Santísimo Sacramento. Vestidos con esclavina en los hombros y pañuelo en la cabeza —en reemplazo del poncho y sombrero de los huasos de antaño—, dieron vida a una expresión de fe que une lo religioso con lo cultural.
Organización y compromiso
“Esta es una tradición muy bonita porque se lleva el Santísimo a la casa de cada una de las personas que están enfermas, postradas o que ya no pueden salir de sus hogares. Yo destaco el ánimo y la dedicación que caracteriza a la comunidad universitaria en esta actividad. Hace meses que estamos trabajando en la organización: el recorrido, los cuasimodistas, los caballos, el coche, hablar con carabineros, con la junta de vecinos con la parroquia San Norberto -que es la parroquia en la cual está el campus San Joaquín-. Entonces eso anima mucho, ver el cariño y la organización de las personas”, compartió el Pbro. Jorge Merino.

“Emociona ver la devoción y el cariño con que la gente recibe la comunión. ¡Cómo esperan que llegue la visita del Santísimo! Es bonito ver cómo muchas personas nos están esperando para que vayamos a darle la comunión a su mamá o a su papá. Se ve que hay una fe muy grande de la gente en que la visita de Jesús realmente puede consolar, animar y dar fortaleza en la enfermedad”, contó el sacerdote.
Un encuentro de fe que emociona
Miriam del Carmen Díaz, vecina que vive en el pasaje Aníbal Pinto de Macul, expresó luego de comulgar: “Esto ha sido maravilloso, no me lo esperaba. Pero, mi amiga a la que yo le digo madre, porque la mía ya no está, ella me avisó y me dijo que me había inscrito. Yo le dije que los esperaba con los brazos abiertos, que lo necesitaba”.

Por su parte, Irma Ulloa, vecina del sector, señaló: “Me parece muy bien que se visite a los enfermos, que la Eucaristía llegue también a ellos. Gracias por la visita de ustedes y por el trabajo que esto significa”.
En el caso de la vecina Ana María Salinas, ella vive con su hermana, que tiene demencia senil a sus 85 años. Contó que ella misma tiene problemas a la columna y a las piernas, por eso valoraron mucho recibir la comunión: “Es tercera vez que el Padre viene, es que somos de la Capilla Preciosa Sangre”.
Para grandes y chicos
Los funcionarios de la UC también participaron. Uno de sus representantes, Pablo Espinoza, representante de la Pastoral de la Facultad de Agronomía y Sistemas Naturales, indicó: “Es una linda tradición que empezó en la carrera de Agronomía y nosotros queremos continuar con ella, porque es muy propia nuestra. Los vecinos lo agradecen, nos esperan con ansias, son muy cariñosos. Los enfermos valoran recibir a Cristo Rey, como lo decimos en nuestros gritos. Es una bendición grande para ellos”.

Por parte de los estudiantes, Natalia Tortello, alumna de sexto año de Medicina Veterinaria. Ella recalcó: “Estoy muy emocionada de estar acá, tiene un significado espiritual muy grande esta tradición chilena de llevar la comunión a los enfermos. Es especialmente emotivo participar como estudiante de internado”.
La comitiva también visitó el jardín infantil de la UC en el campus San Joaquín. Ana María Véjar, directora del jardín infantil, contó que preparan a los niños explicándoles quién es Jesús y lo que pasa durante la Semana Santa. “Le contamos a los niños que el Cuasimodo es para cuando las personas no pueden ir a la iglesia. Y las tías presentan una obra de teatro”, relató.

Trabajo comunitario
En esta versión participaron 14 caballos y 13 bicicletas, estas últimas facilitadas por SIBICO UC, lo que permitió ampliar la comitiva y dar mayor dinamismo al recorrido por las calles de la comuna. La presencia de distintos medios de transporte reflejó también el carácter inclusivo y colaborativo de la actividad.
La preparación del Cuasimodo implicó meses de trabajo conjunto entre las distintas unidades involucradas, evidenciando el compromiso de la universidad con las tradiciones religiosas y el servicio a la comunidad. Esta articulación permitió coordinar tanto los aspectos logísticos como el acompañamiento espiritual de los beneficiarios.
Durante el recorrido, la comunidad UC pudo constatar la profunda devoción de las familias visitadas, quienes esperaban con emoción la llegada del sacerdote para recibir la comunión en sus hogares. La instancia se convirtió en un momento de encuentro, consuelo y esperanza.
