El espíritu de búsqueda y el diálogo con la fe caracterizan a las ganadoras del Premio Cardenal Newman  

2 de Julio 2026

Las investigaciones premiadas por la Dirección de Pastoral y Cultura Cristiana y la Escuela de Graduados (Vicerrectoría de Investigación y Posgrado) abordan la relación entre fe y cultura hoy. Mientras Blanca Besa propone una relectura teológica de la maternidad de María en diálogo con los desafíos contemporáneos, Javiera Montecinos estudia el Canto a lo Divino como una experiencia viva de encuentro con lo sagrado en comunidades chilenas.

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“Cómo hablar hoy día de la maternidad de María de una manera que sea significativa y relevante para los hombres y las mujeres de hoy”, es uno de los focos de la investigación de Blanca Besa, una de las ganadoras del Premio Cardenal Newman. Este concurso, organizado por la Dirección de Pastoral y Cultura Cristiana y la Escuela de Graduados (Vicerrectoría de Investigación y Posgrado), destacó este año a dos jóvenes investigadoras cuyas búsquedas académicas dialogan profundamente con la tradición y la experiencia viva de la fe: Blanca Besa y Javiera Montecinos.  

Ambas fueron reconocidas por la originalidad y profundidad de sus trabajos, que abordan desafíos contemporáneos desde la teología y la religiosidad popular, en coherencia con el espíritu del galardón.

Las dos premiadas representan caminos distintos pero complementarios. Mientras Blanca Besa desarrolla una investigación teológica en mariología, orientada a repensar la figura de la Virgen María en el contexto actual, Javiera Montecinos explora el Canto a lo Divino como una expresión viva de la fe en comunidades de Chile Central. Ambas investigaciones ponen en el centro la relación entre tradición, cultura y experiencia contemporánea.

La maternidad de María

En el caso de Blanca Besa, su tesis doctoral se sitúa en el campo de la mariología, con énfasis en la pregunta por la vigencia de la maternidad de María en la actualidad. “La pregunta de investigación es cómo hablar de la Maternidad de María de una manera que sea significativa y relevante para los hombres y las mujeres de hoy”, explica. Su trabajo busca dialogar con la tradición teológica para ofrecer nuevas claves de comprensión.

Desde su formación en la UC y su actual estancia en la Universidad Pontificia de Salamanca, Besa profundiza en las fuentes bíblicas y patrísticas. “La idea es hacer esta renovación a partir de un diálogo con la Biblia y la tradición patrística”, señala. Destaca el estudio de los evangelios de la infancia que actualmente se encuentra estudiando, buscando abordar la maternidad de María desde nuevas perspectivas. Su tesis incluye las dos cosas: biblia (relatos de la infancia) y patrística (en torno al Concilio de Éfeso).

Su investigación parte desde miradas interdisciplinarias, como la sociología y la antropología, especialmente considerándolas como datos del contexto. Este enfoque le permite situar la reflexión teológica en diálogo con la realidad cultural del país.

Asimismo, propone releer la figura de María desde categorías que no refuercen estereotipos de género. La ganadora subraya la necesidad de una interpretación que resalte una maternidad activa y con sentido contemporáneo.

Blanca Besa: su tesis doctoral se sitúa en el campo de la mariología, con énfasis en la pregunta por la vigencia de la maternidad de María en la actualidad.

Canto a lo divino

Por su parte, Javiera Montecinos centra su investigación en el Canto a lo Divino, comprendido no solo como una tradición cultural, sino como un espacio de encuentro con lo sagrado. Su trabajo etnográfico recoge la experiencia de distintas comunidades, destacando cómo esta práctica sigue viva en la actualidad.

“Mi investigación busca entender cuáles son las condiciones sensoriales que hacen que lo divino se manifieste en los espacios domésticos en donde se realizan las vigilias del Canto a lo Divino, que es una religiosidad contemporánea que responde preguntas del presente”, relata Javiera.

A través de una etnografía realizada en distintas comunidades de Chile Central, ha estudiado las vigilias, los altares, las voces, los instrumentos y los gestos que acompañan esta tradición, observando cómo estos elementos permiten que la fe se haga presente en la vida cotidiana.

Lo que más me apasiona de esta investigación es el trabajo en terreno. Compartir con cantores y cantoras me ha permitido acercarme a una tradición que se mantiene vigente gracias al compromiso de las propias comunidades”, afirma.

Finalmente, subraya cómo esta práctica articula dimensión cultural y espiritual. “Investigar el Canto a lo Divino me ha enseñado que la fe también se expresa a través de los sonidos, los cuerpos, los afectos y los espacios. Cada visita a terreno es una oportunidad para descubrir cómo esta práctica continúa dando sentido a la vida de muchas personas”, concluye, reafirmando el valor de esta herencia viva en la identidad chilena.

 

Javiera Montecinos centra su investigación en el Canto a lo Divino, comprendido no solo como una tradición cultural, sino como un espacio de encuentro con lo sagrado.