Soli Deo Gloria 2026: la música contemporánea como camino de adoración 

16 de Junio 2026

En el marco de la solemnidad de Corpus Christi, el jueves 4 de junio se realizó en la Iglesia Castrense San Miguel Arcángel el concierto de adoración Soli Deo Gloria, una iniciativa organizada por la Pastoral UC que volvió a reunir a la comunidad en un espacio de fe, emotividad y música.

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La Iglesia Castrense San Miguel Arcángel en Lira 125 se llenó de recogimiento para una nueva edición de Soli Deo Gloria, el concierto de adoración que cada año estrena obras de música sacra contemporánea compuestas especialmente para la ocasión, encendiendo el alma y ayudando a contemplar la presencia viva de Cristo. 

SDG —Soli Deo Gloria, “Solo a Dios la Gloria”— son las iniciales con que el gran compositor alemán, Johann Sebastian Bach, firmaba sus obras como gesto de ofrenda. Inspirado en ese mismo espíritu, el proyecto de la Pastoral UC, en colaboración con el Instituto de Música UC, busca impulsar la composición y el montaje de obras religiosas contemporáneas, y se realiza con motivo de la fiesta del Corpus Christi, la solemnidad del Cuerpo y la Sangre de Cristo en la que se celebra Su presencia real en la Eucaristía. 

La interpretación estuvo a cargo del Coro Estudiantes UC, bajo la dirección de Gerard Ramos Pardo, y del Coro Alumni UC, dirigido por Karin Friedli Andrade. Ambos conjuntos dieron vida a las obras seleccionadas este año, que recorrieron los grandes himnos eucarísticos desde una nueva mirada. 

El programa reunió los estrenos de seis compositores nacionales: Cristián Pereira Muñoz, con Cáliz de Alianza; Daniel Miranda Martínez, con Salmo 100; Ismael Sánchez Rojas, con Lauda Sion Salvatorem; Erwin Ojeda Soto, con Panis Angelicum; Fernanda Torres Castro, con Pange Lingua; y Mario Oyanedel Guiñez con Ave Verum. Cada obra ofreció una manera distinta de poner la creación musical al servicio de la adoración, dialogando entre la tradición sacra y el lenguaje contemporáneo. 

Coro Alumni UC

Volver a encontrarse 

Para quienes cantaron, la experiencia comenzó mucho antes del concierto, en el estudio y los ensayos. Francisco Berríos, exalumno de Agronomía UC, lleva diez años en el Coro Alumni UC y, tras un receso de un año, volvió para reencontrarse con las otras voces en Soli Deo Gloria. 

“Ha sido una experiencia muy gratificante: volver a estudiar, volver a encontrarnos todos. Y en Corpus Christi, una celebración, una adoración. Ha sido todo muy espiritual; el estudio, los ensayos, mucho esfuerzo y mucho cariño”, compartió.

Sacralizar lo contemporáneo 

Entre los compositores estrenados estuvo Fernanda Torres, estudiante de cuarto año de Composición en el Instituto de Música UC, quien presentó su obra Pange Lingua. Era la primera vez que participaba del concierto, al que llegó luego de enterarse por redes sociales. 

“Este es el único espacio que existe para sacralizar lo contemporáneo hoy en día. Me imagino que antes, más que compositores, eran creyentes: se componía para adorar. Para mí, lo veo como una especie de adoración”, reflexionó. 

Entre los asistentes se encontraban los mismos compositores, quienes pudieron escuchar sus obras interpretadas por los coros UC.

Un sabor de trascendencia 

Gerard Ramos, director del Coro Estudiantes UC, se sumó por primera vez a esta iniciativa. “Es de extrema importancia, porque primero nos une con la tradición y luego también con la fe. Para mí ha sido un honor estrenarme en este proyecto y espero que siga adelante”, expresó. 

El director también puso el acento en el lugar de la música sacra en el Chile de hoy. “Sabemos que hoy existe una gran multiplicidad de confesiones e individualidades respecto a la espiritualidad. Pero creo que esta música nos otorga un sabor de trascendencia que es universal para todos. A través de la música sacra, las personas tienen una impresión de esa espiritualidad y eso les ayuda a vivirla; por eso siento que es algo tremendamente importante”, afirmó. 

El concierto se realizó en la Iglesia Castrense San Miguel Arcángel.