Celebremos juntos la fiesta de Pentecostés, preparando el corazón y pidiéndole al Espíritu Santo que nos ilumine a cada uno para ser testigos de Cristo en medio del mundo.

 

 

«Yo vuelvo al Padre, y os enviaré el Espíritu Santo, el cual los iluminará con la verdad para ser testigos del Evangelio».