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Más de 150 jóvenes oran por: Trabajo País, Siembra y Misión de Vida

Fecha de publicación: 23-4-18 Alegres, al aire libre y reunidos en Picarquín, los jefes nacionales y regionales de los tres proyectos de misiones de invierno, se reunieron a definir lo que serán los días de trabajo de más de dos mil voluntarios a nivel nacional que se la jugarán por entregar su fe a distintos sectores del país y llevar la Buena Noticia de Jesucristo.

En dos días de jornada, los voluntarios se dieron un tiempo para rezar y reflexionar sus proyectos. Celebraron la Eucaristía el sábado 21, en liturgia presidida por el Arzobispo de Santiago Ricardo Ezzati y el obispo auxiliar, monseñor Cristian Roncagliolo.

En su homilía, el cardenal Ezzati valoró el espíritu de tantos jóvenes de querer ser portadores de fe: “Quiero felicitarlos porque en la Pontificia Universidad Católica encuentran hermanos y hermanas y el espacio para llegar a lo más profundo de su ser y encontrar en Jesús, la respuesta que los haga hombres y mujeres felices de la vida, de la misión que la vida encierra y también comprometidos para que otros y otras gracias al testimonio de cada uno de ustedes y al servicio de cada uno de ustedes, puedan encontrar el sentido más bello de la vida”.

Luego, reflexionando acerca de las lecturas proclamadas, los invitó a imitar a Pedro cuando visitó comunidades cristianas alrededor de Jerusalén y rezando en nombre de Jesús, ayudó a Eneas (paralítico) y a la mujer de nombre Tabita: “Qué bueno que ustedes se pregunten quiénes son los Eneas de hoy día, a quién ustedes, en nombre de Jesús, están llamados a decirle toma tu camilla y ponte a caminar, quienes son hoy día las Tabitás, que cada uno de ustedes están llamados a acercar para que le devuelvan la vida, para que siga sirviendo”.

Además, los invitó a desafiarse para acercarse a quienes lo necesitan y ser instrumentos de vida e instrumentos de liberación para todos: ”Queridos jóvenes, en el mundo de hoy no faltan Eneas que sufren de diversos males, no solamente están postrados en una cama, pueden estar postrados por tantos otros males, el mal del sin sentido de la vida, de la droga, la falta de esperanza, sentirse oprimidos por tantas situaciones difíciles. En nuestra vida podemos encontrar a muchas Tabitá, hombres y mujeres buenos que no tienen vida”.

Finalmente los animó a seguir en la fe: “¿Cuál es la misión? La misión es la misma que Pedro, Jesús confía a cada uno de ustedes, a su comunidad, la misma misión que le confió a Pedro. ¿Se atreven? Yo creo que si están aquí es porque se atreven, porque creen en Jesús y creen en la fuerza del Espíritu presente en todos los momentos de la Iglesia”.

Posterior a la celebración de la misa, el cardenal señaló: “Hay que ver en esta expresión el compromiso de tantos jóvenes, que habiendo encontrado a Jesucristo, han escuchado, no solamente la invitación a ser amigos de Él, sino que también a participar de su misión. Es una alegría ver a tantos jóvenes”.

Agregó: “Quisiera destacar que en esta semana, en tres actividades juveniles, he visto una vida muy abundante de jóvenes, que nos dice que los jóvenes creen en Jesucristo, creen en su proyecto y son los que van a transformar nuestra realidad. Estoy muy feliz de esta experiencia.”

Por su parte, monseñor Cristian Roncagliolo, obispo auxiliar de Santiago y vicario para la Esperanza Joven, agregó: ”Estos proyectos desarrollan todos los años trabajos voluntarios en el invierno y evidentemente estamos reunidos por un campamento de formación (para comprender lo que van a hacer), preparación (porque hay que prepararse bien) y de oración porque esto es el combustible de la vida apostólica. Creo que es un tiempo de gracia, de bendición y de renovación de los jóvenes de Chile. Esto expresa la vitalidad de la Iglesia, a pesar de los momentos de dificultad que estamos atravesando, y expresa también que los jóvenes quieren asumir el desafío de construir la Iglesia, de renovar la Iglesia y de ser protagonistas de la nueva evangelización. Yo creo que se viene un tiempo de gran esperanza”.

Trabajo País

Este proyecto nace en 2006 desde la Pastoral de la Pontificia Universidad Católica de Chile, con el objetivo de realizar un proyecto físico dependiendo de las necesidades de las comunas que se visitarán, poner los estudios de los voluntarios a disposición del sector y a la vez, misionar en el lugar designado para construir un país más unido y más santo.

El 2 de mayo se abren las inscripciones para 1.400 voluntarios y el lema, este año, es: “Salgamos a servir, a la manera de Cristo”.

Magdalena Gutiérrez, es la jefa nacional, un desafío que se ha ido extendiendo con el pasar de los años: “Este año vamos a ir a 39 zonas, desde Arica a Chiloé, construyendo espacios de encuentro como capillas, salones parroquiales, plazas, sedes sociales o lo que cada comunidad necesite, a cada lugar van 30 voluntarios. Aquí el único requisito es ser mayor de 18 años y tener las ganas de jugársela por Chile y por Cristo”, señaló.

Pero también profundizó en su esencia: “Queremos que esto no sean solo diez días de construcción, sino que también estemos yendo a servir a las comunidades que estamos visitando”.

Misión de Vida

En el año 2009, estudiantes, apoyados por la Pastoral de la Universidad Católica, respondieron al llamado de los obispos en Aparecida: emprender una Misión Continental. Según indica su definición, este proyecto “es una invitación a vivir una experiencia personal y comunitaria de encuentro con el Señor, para recomenzar desde Cristo y en el espíritu de la primera comunidad a ser sus discípulos misioneros, de tal manera que nuestros pueblos en Él, tengan vida”.

Este año, se realizará desde el 13 al 22 de julio, en el sur del país. El lema es: “Por Cristo, la vida” y es Martín Ricci, quien tiene la misión de ser el jefe del proyecto. “Este año queremos enfocarnos en tres énfasis, el primero es ser Iglesia en salida que es a lo que nos llama el Papa, en segundo término es hacer de la vida una misión y lo que se busca es poner la vocación al servicio de los demás y el tercer énfasis es el compromiso con la identidad de la universidad y creemos que nosotros somos los alumnos responsables de proyectar esta identidad y cumplir un rol evangelizador dentro de la universidad”.

Siembra UC

El proyecto está orientado a estudiantes de tercero y cuarto medio. Aquí los voluntarios misionan y se ponen a disposición de las comunidades que visitan, apoyando desde la fe al servicio de la Iglesia y llevando la Buena Nueva de Cristo, construyendo espacios comunes. Las fechas de estas misiones también serán entre el 13 y el 22 de julio, sin embargo, serán en la diócesis de Los Ángeles y su lema, este año, es: Levántate, por Cristo iluminar.

Aquí, el jefe es Miguel de Iruarrizaga: “Son misiones que organiza la pastoral de la universidad católica para alumnos de tercero y cuarto medio de cualquier colegio de Chile. Estamos convencidos que ir a misiones es jugársela por los demás y cambia la vida. La primera misión nunca se olvida, cuando uno vuelve de misiones vuelve cambiado, entonces porqué esperar tener 21 años para poder vivir la experiencia si alguien que tiene 17 – en una época crítica, que no sabes qué estudiar o qué hacer con tu vida -, puede vivir esta experiencia de encuentro con Cristo y salir a transformar el mundo desde antes”, dijo.

Su partner es María Isabel Serrano, ella es la jefa y define en detalle el lema 2018: “Pensamos que nuestro lema, basado en nuestro patrono San Alberto Hurtado, tenía que ser una interpelación personal a cada uno de nuestros voluntarios, para que sintieran el llamado a levantarse para generar un cambio. A salir del sillón como dijo el Papa en su reciente visita. El otro concepto muy fuerte en nuestro lema es Cristo, porque no se nos puede olvidar nunca cuál es el centro de toda la misión y el concepto de iluminar que es el llevarlo a las demás comunidades y ser luz para que a través de nosotros lo puedan ver a Él”.

Fuente y fotos: Comunicaciones Arzobispado de Santiago