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Comunidad UC celebró Corpus Christi en los patios de la universidad

Fecha de publicación: 15-6-17 Alumnos, funcionarios y académicos adoraron a Cristo Sacramentado en procesiones realizadas sobre alegres y coloridas alfombras de aserrín y flores, ubicadas en los patios de los cuatro campus de la UC.

Este jueves 15 de junio la comunidad UC estuvo desde temprano en los patios de San Joaquín, Casa Central, Campus Oriente y Lo Contador, haciendo alfombras de arena, aserrín y flores, cuya finalidad era que, en procesión, transitara el Santísimo Sacramento, para ser adorado y alabado por la comunidad universitaria una vez finalizada la Misa de 13:00 horas. Estas alfombras presentaron coloridos motivos religiosos y los logos de los proyectos de la Pastoral UC.

Monseñor Cristián Roncagliolo, obispo auxiliar de Santiago y capellán general UC, quien presidió la Eucaristía en el Templo de San Joaquín señaló que “hoy día celebramos el día del Corpus Christi, es decir, cómo este alimento que es Cristo que se queda en presencia real. Pero la particularidad de esta fiesta no es el alimento, es la presencia (…) el Señor no solo es alimento, cuando estamos con Él, Él nos contagia, por eso adorar a Cristo es estar con un amigo, alguien que contagia su modo, su manera de misericordia, su amor (…) Esta fiesta del Corpus es la fiesta del amigo, que contagia con su amistad a todo el que lo vaya a buscar, dejémonos contagiar en la adoración por el Señor que nos regala todo lo suyo para que nuestra vida sea una luminosa transmisión de su amor”.

Al finalizar la Misa los sacerdotes recorrieron con el Santísimo Sacramento los patios, y de manera solemne pasaron por encima de las coloridas alfombras para que todos los presentes se unieran en oración simultáneamente, adorando y alabando públicamente a Jesús Sacramentado.

La festividad de Corpus Christi

Cada año, la Iglesia nos invita a reafirmar abiertamente la fe del pueblo de Dios en Jesucristo vivo, realmente presente en el Santísimo Sacramento: “Es una fiesta instituida para adorar, alabar y dar públicamente las gracias al Señor, que en el sacramento Eucarístico sigue amándonos ‘hasta el extremo’, hasta el don de su Cuerpo y de su Sangre”, dijo el Papa emérito Benedicto XVI en la Solemnidad del 2007.

Esta celebración se realiza todos los años, el jueves después de la Solemnidad de la Santísima Trinidad. En algunos países, como el nuestro, esta fiesta se ha trasladado al domingo siguiente, para adaptarse al calendario laboral.